LOUIS VUITTON CRUISE 2018 / by Gabriel Valdez Felix

Por Andrea García Soberanis

 

Con el paso del tiempo Guesquiére, ya conocido como un viajero ávido a este país, ha expuesto más de una vez su amor por la cultura japonesa. En esta ocasión de la mano de Louis Vuitton, nos traslada hasta el origen de esta obsesión, el mismo Japón.

Esta colección resort fue presentada en el museo Miho, a las afueras de Kioto. Su construcción fue inspirada por el Shangri-La, el mítico concepto del cielo en la tierra. Esta instalación presenta una combinación de arquitectura y naturaleza. Diseñada por I.M. Pei, el mismo arquitecto que creo la icónica pirámide del Louvre, Francia, locación en la cual Guesquiére presentó la colección F/W 2018 para Louis Vuitton, dandole así un sentido de continuación.

 


Esta colección representa a la perfección a una de las culturas más antiguas y tradicionales de la humanidad con una vision de modernidad. Asimismo, nos presenta un Japón cuyas raíces aun vivas son re-inventadas e implementadas en prendas pret-â-porter en pleno siglo XXI.

Con el teatro japonés como una de las muchas influencias de esta colección, las modelos usan un maquillaje inspirado en el Kabuki. Este estilo es uno de los tipos de teatro más conocido, que data del 1603 y que ha ido evolucionando con el tiempo y que también inspiro otras partes de la colección. Los vestidos de noche, por otro lado, muestran bordados y aplicaciones metálicas como una oda al teatro Noh y sus vestuarios.
 


Sin duda lo más interesante de la colección es el trabajo en colaboración con uno de los diseñadores mas iconicos de Japón, Kansai Yamamoto. Desde los 70’s Yamamoto fue considerado como uno de los más influyentes y conocido diseñadores por mezclar la cultura japonesa y estilos modernos en sus diseños. También estuvo encargado de diseñar los más legendarios vestuarios para David Bowie en su transición a Ziggy Stardust.

David Bowie & Kansai Yamamoto. 1973
El icónico diseñador japonés se encargó otros aspectos del show, desde los bolsos y clutches hasta las ilustraciones de los bordados en los vestidos cortos de lentejuelas, tomando de nuevo como referencia las mascaras del Kabuki haciendo lo que hace mejor al combinar lo tradicional con lo nuevo.
 

El icónico diseñador japonés se encargó otros aspectos del show, desde los bolsos y clutches hasta las ilustraciones de los bordados en los vestidos cortos de lentejuelas, tomando de nuevo como referencia las mascaras del Kabuki haciendo lo que hace mejor al combinar lo tradicional con lo nuevo.

Conformada por pieles, jersey, lentejuelas y bordados nos encontramos con una colección ecléctica en materiales y texturas. Las prendas construidas para simular siluetas Samurai, cinturones obi, estampados inspirados en Hokusai y grabados tradicionales de pescadores son acompañadas de una paleta de colores sacada de una película de Kurosawa. Una de las colecciones más iconicas tanto Guesquiére como para la Maison Francesa, aquí nos presentan la evolución de la tradición a la modernidad.
De esta forma hace de esta colección una carta de amor a Japón y a sus creativos.

R U N W A Y   L O O K S